lunes 26 de octubre de 2009

¡Yo no defiendo al cavernícola!

Tuvieron que transcurrir 8 años y dos mil seiscientas representaciones para que al fin, después de innumerables recomendaciones, cediera a la petición del Mau de ir a ver Defendiendo al cavernícola. Y… es que, a sabiendas de que el objetivo primordial de este monólogo es justificar al sexo masculino de todos sus defectos e indagar hasta en el área más recóndita del planeta –o quizá del universo– para encontrar el mínimo desperfecto en nosotras, las mujeres, y extenderlo al tamaño de un dinosaurio a fin de tratar de equilibrar la situación, no creo que sea la mejor opción del teatro a elegir ¿o sí?

Es cierto que la guerra de los sexos es un cuento de nunca acabar. Por un lado, la mayoría de los hombres defienden a capa y espada su territorio, el fútbol, la tele cuando hay partido –de fútbol, obviamente–, sus amigos, las chelas, los videojuegos, los deportes, el desorden, etc. Por el otro, las mujeres demandamos amor, comprensión, tiempo, lealtad, conversación, comunicación y entrega, pero también… hacemos cada pancho que, a veces, ni siquiera nosotras mismas somos capaces de entendernos (¡Ups!, creo que ya me proyecté bien cañón). Por tales razones esta obra ha alcanzado a ser una de las más exitosas y divertidas en nuestro país, pues logra encapsular algunos episodios cotidianos de convivencia entre hombres y mujeres, ya sea dentro del matrimonio o en cualquier relación, para exponer tanto las necesidades de ellos como las de nosotras en un monólogo, cuya misión es tratar de entender las razones de cada una de las partes. Aquí nos revelan, por ejemplo, la razón por la cual los hombres sólo pueden realizar una cosa cuando las mujeres podemos hacer cuatro al mismo tiempo, o por qué los hombres son tan lentos para alcanzar sus objetivos.

Pero también, basta con tener a César Bono y su voz “aguardientosa” en escena para descubrir, a través de tremendas risas y carcajadas, el por qué un hombre en pleno siglo XXI, tiene que tomar como referencia a un cavernícola para justificar su comportamiento: Hasta la fecha no ha evolucionado y por ello se ve obligado en hacer un viaje a la prehistoria para tratar de reflexionar sobre sus actos. Para empezar ¿los hombres tendrán esa capacidad?.... César Bono, quien según los críticos en esta obra nos da muestra de su máximo talento histriónico, nos muestra que sí, pero… al fin y al cabo, tardan siglos en hacerlo.

La verdad esta obra es excepcional. Quien la haya visto, estará de acuerdo conmigo en que nunca paras de reírte y cada situación te resulta tan familiar, que hasta pareciera como si estuvieras presenciando el espejo de tu vida. Aunque no defiendo al cavernícola, sino más bien a la evolución del mismísimo Darwin, recomiendo ampliamente este monólogo que al fin y al cabo nos deja un muy buen mensaje de reflexión.
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Defendiendo al cavernícola se presenta en el Centro Cultural San Ángel de jueves a domingo. Para mayor información, da click aquí.

viernes 23 de octubre de 2009

Los bastardos que lo consagraron a la gloria


Mis más merecidos elogios para Tarantino, quien con Bastardos sin gloria, nos ha hecho entrega del mejor de sus trabajos, ¡Claro!, sin dejar de hacer mérito a los anteriores como Pulp Fiction, Kill Bill y Perros de reserva.

La experiencia que tuve al ver su nueva propuesta cinematográfica fue formidable. En esta ocasión, dentro del contexto histórico de la Segunda Guerra Mundial y muy al estilo del realizador, Bastardos sin gloria nos relata la historia de un grupo de soldados “estadounidenses” (el origen de ellos es muy diverso) dispuestos a exterminar al ejército nazi en venganza de todos los judíos que habían muerto en los campos de concentración; pero también, hace referencia a dos atentados simultáneos, sin conexión alguna, en contra del Füther y sus más allegados, durante el estreno de una película de Goebbels en un cine parisino.

Lejos de ser un clásico filme bélico en el que los espectadores tendemos a sufrir por la cruda realidad expuesta, Quetin –experto en el sarcasmo y la ironía– nos regala momentos de risa a través del excelente manejo de sus personajes, la sobredosis de violencia, la minuciosa elección de la banda sonora y la fluidez de los diálogos que permiten seguir detenidamente, sin siquiera pestañear, aún las escenas más largas y pausadas.

Sin importar la locura que se haya desatado en el director para transformar un hecho histórico en un relato de ciencia ficción, nos da la oportunidad de ver materializado aquel deseo en cuanto a la forma en que a todos nos hubiera gustado el fin de Hitler y la guerra.

El reparto es formidable y aunque el más taquillero y conocido es Brad Pitt, quien se lleva la mejor actuación es Cristopher Walzer que interpreta al coronel Hans Landa, el “cazador de judíos”, pues en todos los aspectos le compramos su desempeño de psicópata y, en las dos horas y media que dura el filme, su presencia nos hace temblar de miedo.

Tarantino no tardó mucho en darse cuenta que sus bastardos lo llevaron a la gloria, por lo cual ya se está planeando su siguiente entrega.

miércoles 21 de octubre de 2009

Fui a Tequis a volar en globo y...

NO VOLÉ :’( Con los pies en el suelo, mientras comía un riquísimo pastel de zanahoria, contemplaba cómo se inflaba poco a poco el globo en el que supuestamente ascendería al cielo, acción que inútilmente trataba de minorizar la frustración de 40 personas, quienes al igual que yo temblaban de frío y sabían que de nada había servido levantarse a las 6 de la mañana en domingo, pues el despegue de nuestros globitos aerostáticos se daba por cancelando a consecuencia de las inclemencias del clima.
Menos mal que únicamente había transcurrido un día desde que había comenzado a asimilar la idea y no me costó tanto desprenderme de ella, porque ni siquiera había gastado un sólo peso para estar en un paseo turístico pesimamente organizado por su guía. El itinerario del viaje sirvió para pura madre y a pesar de que todo el tiempo el frío estuvo calándome los huesos, pasé momentos agradables invernando como oso y disfrutando del fuego de una chimenea muy peculiar en un hotel-rancho al lado de muy grata compañía.

La naturaleza enmohecida y el olor a tierra me relajaron muchísimo al grado de querer permanecer un par de días más ahí, lejos de la monstruosa ciudad. Dentro de lo bueno de la excursión fue que, durante nuestra visita a las cavas Freixenet, tuve la oportunidad de degustar exquisitos vinos espumosos (¡Yammiiii!) y comprar el brindis pa la Navidad. También tuvimos un episodio tipo "Viaje inesperado" en el momento que a nuestra guía inexperta se le ocurrió la “grandiosa” idea de visitar un oasis, cuyo trayecto era sumamente riesgoso y únicamente apto para vehículos todo terreno. Para empezar, nuestro autobús escolar -el cual definitivamente no pertenecía a esa clase- tenía que atravesar la cierra gorda de Querétaro y las curvas de la carretera eran tan prolongadas que mejor opté por cerrar los ojos para evitar las nauseas; luego, el pavimento se convirtió en terracería y después de esperar a que la batería del autobús se enfriara –pues para ese entonces ya había resistido 7 horas– reanudamos el camino directo a las barrancas, el cual estaba tan estrecho que, en ciertas ocasiones, juraba que nuestro camioncito caería al precipico. Finalmente, cuando de plano todos estuvimos de acuerdo en que si continuábamos con tal burrada, terminaríamos volcados en el fondo de la barranca sin poder pedir ayuda, todos nos bajamos del vehículo y tras una larga operación de veintemil maniobras, el perspicaz chofer pudo girar el camión de regreso ¡Uff, por un pelito de rana nos salvamos del suicidio colectivo!

En fin, ya habrá otra ocasión en la que Tequis amanezca con un cielo despejado, pueda volar y tan luego como descienda del globo, vaya a comprarme una taza y no tenga que agregar un horrible “NO” Jejejeje.

martes 20 de octubre de 2009

31 minutos, la película

Después de una larguísima espera –poco más de un año– el noticiario más divertido de la televisión, 31 minutos, por fin llegó a las pantallas cinematográficas de nuestro país en una muy merecida premier que se llevó a cabo en Perisur el pasado 17 de octubre. En punto de las 8 de la noche, cuando la sala principal del complejo se encontraba casi llena, los asistentes tuvimos el honor de contar con la presencia de sus creadores, Pedro Peirano y Álvaro Díaz, quienes junto con el cautivador Juan Carlos Bodoque nos dieron una pequeña introducción de su ópera prima en el séptimo arte.

El argumento de esta nueva aventura comienza cuando la malvada Cachirula le encomienda a Tío Pelado la misión de capturar a Juanín Juan Harry y llevarlo a su isla para completar su exclusiva colección de animales exóticos, mientras tanto Juanín, sin sospechar el peligro que le acecha, trabaja arduamente en los preparativos del cumpleaños de su gran amigo, Tulio Triviño. No obstante, la mano negra termina estropeando dichos planes, Juanín es despedido injustamente y alejado de sus amigos. Tras una serie de engaños, Juanín es llevado a la isla de Cachirula, pero cuando los integrantes se dan cuenta que todo ha sido obra de un malentendido, dejan a un lado los estudios de grabación y comienzan un viaje para recuperar a aquel miembro cuya amistad, hasta ese momento, no había sido del todo valorada.

Como cualquier otro episodio de 31 minutos, la película presenta un guión muy bien escrito, basado en el humor, la ironía, el doble sentido y alguna que otra crítica social, características que llevaron a este programa a la cúspide del éxito. De hecho, una de las grandes sorpresas que tenemos en el filme es cuando nos revelan, por primera vez, cómo se conocieron Juanín, Juan Carlos Bodoque y Tulio Triviño.

Sin embargo, para quienes hemos seguido de cerca la serie y ante la gran expectativa que causó su lanzamiento al cine, tras conocer la fatídica noticia de que ésta sería la última aparición de nuestros más queridos personajes, nos dimos cuenta que a sus creadores les quedó muy grande la pantalla y les sobró bastante tiempo. A simple vista, fuimos testigos de los graves problemas de edición pues muchas tomas estaban poco cuidadas y contaminadas de sonidos ambientales, lo cual aturdía demasiado; e incluso en algunos momentos, la película perdió su ritmo en escenas extremadamente largas. Sinceramente, después de la censura que la serie sufrió con tal de ser transmitida en canales de televisión, como Once TV México, Nickelodeon, Señal Colombia o Veo, yo esperaba una crítica social más fuerte y mucho más enriquecida con temas actuales, pero esto nunca llegó, como tampoco la aparición de nuestro queridísimo superhéroe experto en los derechos de los niños :’(. Peor aún resultó escuchar un solo tema musical, el cual quedó perdido en una pegajosa melodía que no tenía absolutamente algo que ver con las letras tan inteligentes y chistosas presentadas en el noticiario.

A pesar de los inconvenientes anteriormente mencionados, me pareció una buena película cuya lección se basa en aprender a valorar la amistad y es sumamente meritorio reconocer el gran talento de sus autores para dar vida a majestuosos e increíbles personajes a través de modestos recursos como calcetines, borlas, felpa, botones, etc. La verdad esto deja enseñanzas importantes y sería una completa pérdida nunca volver a tener de vuelta a 31 minutos en la tele -sólo en la tele jeje- pues sin importar que ya han transcurrido 4 años desde que la serie dejó de producirse, aún continúa vigente y siendo uno de los programas favoritos de muchos.

Por último, cabe señalar que aunque la película ya se haya distribuido ampliamente en copias pirata desde hace tiempo, se estrenará para el publico el próximo viernes 23 de octubre en 36 salas de la ciudad de México.

viernes 16 de octubre de 2009

¡Qué pinche feo es el trasero del matiz!


Por azares del destino o fenómeno sobrenatural, a lo largo de mi kilométrico recorrido, hoy me tocó ir detrás de 4 Matiz's. No sólo me di cuenta del trasero tan pinche feo que tienen, sino también me dio paranoia al imaginar que se trataba de extraterrestres, los cuales, a parte de molestarme con su presencia, me acosaban cuando me cambiaba de carril para ya no verlos y ahí iban los malditos... a hacer lo mismo.

Estoy 100% segura de que los diseñadores de este coche de "a dos pesos", en lo último que pensaron fue en su señor trasero: aplastado y con faros en forma de círculito, que más bien parecen ojos de algún monstruo de pesadilla chafa. De hecho, el primito completo del Atos -es que ¿a poco no parecen casi hermanos?- está horroroso y no sé por qué lo compran, si apenas y se sienta un gordito en el cofre y la lámina de cartón ya se abolló.

viernes 11 de septiembre de 2009

Maestría ¡¡¡Nooouuuuuuhhhh!!!

Últimamente, la palabra Maestría ha chocado por todas las neuronas de mi estresada cabecita por aquello de las personas que giran a mi alrededor: “que la maestría en Historia para dar clases, que si la beca de la maestría en España, que necesito otra beca para solventar mi maestría en Suiza, que voy a la mitad de mi tesis de maestría y el tema es una verdadera “jalada” de psicoanálisis y bla bla bla…”.

El ascenso a otro título universitario me vendría bien, pero no porque tenga suficiente espacio para colgar otro en la sala de mi no-casa –¡Al contrario!, el de licenciada sigue aún sin enmarcar– o con éste, aspire a un mejor puesto laboral –tal vez sí o tal vez no, todo depende de las relaciones públicas con los jefes porque, en mi corta etapa como profesionista, me de dado cuenta que los papelitos sólo sirven para hacer barquitos de papel– pero, la verdad es que me gustaría volver a la vida de estudiante, en donde valía madres vestir con jeans deslavados y rotos. Cuando lo imagino, me veo con una sonrisa de oreja a oreja caminando al salón de clases con algunos libros bajo el brazo, con una beca en el extranjero y teniendo todo el tiempo para investigar, mientras deleito a mis ojos con uno de esos parques donde habitan árboles frondosos y flores de concurso.

Pero, de pronto alguien llega y, con una aguja de tejido (o sea de esas grandotas), pincha mi nubecita de colores y me hace descender a la peor de las pesadillas. Para empezar tengo que elegir un tema, desarrollar el proyecto, encontrar un valiente asesor que dirija mi tesis y después de la tortura, presentar mi boceto a un comité para que lo apruebe; luego hacer un examen y ya que lo pase y me acepten, solicitar la beca para irme a una universidad donde existan esos árboles, cuya sombra sea capaz de resguardarme del calor en un día muy soleado.

Lo peor es que de nuevo me vería en calidad de ratón de biblioteca leyendo engorrosos y fastidiosísimos textos de teorías para sustentar mis hipótesis, haciendo chorrocientos mil borradores hasta que mi asesor quede satisfecho con la redacción, dejaría de leer novelas de ciencia ficción para leer ensayos “pachequísimos” de teorías, no tendría tiempo libre para las chelas ni para ir al cine, porque ese tiempo lo ocuparía para dormir (Zzzzzzz) y si quiero la beca de mis sueños, tendría que renunciar a mi trabajo con el riesgo de quedarme como el perro de las dos tortas, sin una sola.

¡Diablos!, el simple hecho de pensar en todo esto ya me provocó dolor de cabeza y gastritis nerviosa. Pero… ¿¿qué hacer??, es la pregunta de los 400, 864 millones que se quedará sin responder hasta la siguiente convocatoria, que NPI tengo de cuándo vuelva a ser. Es más, para empezar, ni siquiera tengo tema :S y la neta, en este momento de mi vida, prefiero continuar leyendo la saga de Crepúsculo y el último libro de Harry Potter (jajaja, los dos al mismo tiempo), antes que ponerme a hojear la versión remarterizada de La guía práctica de métodos de
técnicas de investigación social y comunicación ¡Bluac! ¡Qué güeva!

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Ya para rematar, a propósito del 11 de septiembre, solicito a mi público lector un minuto de silencio en memoria de quienes, en 1973, perecieron en las calles de Chile, tras el golpe de estado de Pinochet en contra del gobierno de Salvador Allende; también por todas las víctimas de la serie de atentados que sufrió Estados Unidos en el 2001 y por último, en homenaje a Alfredito, mi primo, quien si todavía estuviera vivo, ayer hubiese celebrado su cumpleaños #20.

martes 8 de septiembre de 2009

El que en sexo piensa

¿¿¿Sexo quiere????

lunes 7 de septiembre de 2009

¿Qué es mejor?

Enmendar o empezar desde cero :?

martes 25 de agosto de 2009

¿Envidia o coraje?

A veces quisiera tener el descaro de Elba Esther quien, en la inauguración de este ciclo escolar se paró en el estrado para evidenciar de nuevo su magnánima ignorancia al tartamudear un discurso, el cual ¡por supuesto! no redactó y ni siquiera se tomó la molestia de revisar antes de pronunciarlo. Peor aún es que evidentemente TODOS estamos hasta la m... de todo lo relacionado al virus de la infuenza humana AH1N1 y hasta la fecha, ella continúa equivocándose al decir "influencia" y cambiarle el nombre a "AHLNL".

Esto sólo refleja que no importa lo inteligente, preparado y culto que seas, pues probablemente estas características nunca te lleven a ocupar un puesto notable en la Secretaría de Educación Pública, ni a ser líder de uno de los sindicatos más importantes de Latinoamérica o a fundar un pseudopartido y mucho menos a mover la política como se te antoje. ¿Cuál será el secreto de esta "mujer" quien a parte de ser horrible, todavía se atreve a enseñar sus pechos a todo el público de un auditorio y a tener una autoestima tan alta para reflejar en cualquier oportunidad su nula educación y sabiduría? Es la pregunta de los $800, 000 millones.

Bien dice una canción de la banda Gondwana "la ignorancia es el peor enemigo", pero para ella parece ser la mejor pósima de su embrujo. ¿Envidia o coraje? Eh... no lo sé, aún me lo sigo preguntando, pero de lo que sí estoy segura es que esto es una VERDADERA VERGÜENZA para el país, la educación y para todos. Y ustedes ¿qué opinan?

viernes 14 de agosto de 2009

Lo malo de hacer escalas en los vuelos...

Es que a veces tienes que transladar tus maletas y, sin importar que traigan rueditas y manija para jalarlas, de todos modos haces el tremendo esfuerzo de cargarlas cada vez que te topas con las fastidiosas inspecciones. La aduana gringa apesta -en el sentido estricto de la palabra- porque te obligan a quitarte los zapatos por peligro a que puedas portar en ellos un arma terrorista y hagas estallar el avión ¡Qué bueno que antes del viaje, me puse talco y saqué de mis tacones de plataforma el lápiz labial explosivo y las muestras de ántrax que me robé de un laboratorio!
Todo este sacrificio sea por unas felices vacaciones. Ya si me sale una hernia o contraigo pie de atleta después, será por culpa de los gringos paranóicos.